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en detalle

Informe DESI 2019 (2/2): buscando el equilibrio entre ciudadanía, empresa y administración

  • España ocupa una posición de liderazgo en servicios públicos digitales, aunque todavía puede mejorar en la digitalización de su tejido empresarial
  • El análisis de la Comisión Europea confirma la necesidad de un plan estratégico de transformación digital que ayude a cerrar la brecha con los países líderes 

Sin duda, conectividad e infraestructuras y capacidades y talento digital son dos dimensiones clave a la hora de medir el grado de digitalización de un país. Así lo considera la propia Comisión Europea en su Índice de la Economía y Sociedades Digitales (DESI), al otorgarle más peso a estos apartados en el recuento final. Sin embargo, el hecho de que no circunscriba su análisis a esos elementos sirve también para comprender la complejidad del fenómeno. 

En este segundo artículo, nos detenemos en los apartados del informe DESI 2019 que tienen que ver con los usos prácticos de la tecnología e internet a nivel individual, empresarial y gubernamental. 

Los ciudadanos avanzan sin prisa pero sin pausa en el uso de internet

DESI se centra en el análisis de las actividades online que realizan los ciudadanos europeos. Se refiere con esto al consumo de noticias, el uso de redes sociales y canales de comunicación, las compras, la banca online, el entretenimiento, etc.

En este apartado, hay, de nuevo, una fuerte disparidad entre países, sitúandose en la parte alta del ranking Dinamarca, Países Bajos, Suecia y Finlandia, y a la cola Rumanía, Bulgaria y Grecia.

DESI_use_Spain

Fuente: Elaboración propia con Graphext, basado en datos de la Comisión Europea (DESI 2019)

España presenta a este respecto una posición y evolución muy en línea con la media europea: ha ascendido 6 puestos desde 2014, de la posición 17ª a la 11ª actual. Es el séptimo país que más ha mejorado su puntuación en el ámbito, aunque esto apenas le ha servido para cerrar la distancia con los países líderes o con otras grandes economías como Alemania o especialmente Reino Unido.

Puntos fuertes; puntos débiles

Como reconoce la propia Comisión Europea, el crecimiento en el uso de servicios online es generalmente lento, aunque eventualmente se producen fuertes progresiones, como la de la adopción del vídeo bajo demanda en 2018. Este es justo uno de los ámbitos en los que España mejor se posiciona (octavo), junto a la participación en cursos en línea y a la solicitud de citas médicas online (tercero en ambas). Todavía por encima de la media, aunque en posiciones menos destacadas, está en uso de redes sociales, voto electrónico y consumo de música, vídeos y juegos por internet.

En positivo, la participación en cursos en línea y la solicitud de citas médicas online; en negativo, la posición rezagada en comercio electrónico y banca online

Frente a esto, el informe DESI 2019 advierte de la posición rezagada (aunque no excesivamente preocupante por su positiva evolución), en personas que no usan internet de forma regular, comercio electrónico o banca online, ámbitos que muestran todavía un gran potencial en el país. En particular, resulta sorprendente su retrasada posición en cuanto a videollamadas (27), aunque la progresión desde 2016 es positiva, y sí es preocupante el porcentaje de usuarios que realizan ventas online (posición 20, pero mostrando una tendencia descendente en los últimos años).

Lejos de los líderes en adopción de la tecnología en las empresas

Esta dimensión mide el grado de digitalización de las empresas y el comercio electrónico, por su relevancia para la mejora de la eficiencia, productividad y reducción de costes, así como por su impacto en la relación con sus potenciales clientes y en la ampliación de mercados.

Los países que más aprovechan las oportunidades del comercio electrónico incluyen a Irlanda, Suecia y Dinamarca; Países Bajos y Finlandia lideran la adopción de tecnología en los negocios, en un vector que muestra las mayores diferencias entre líderes y países rezagados.

A la hora de valorar estos datos es fundamental considerar que la adopción de tecnología varía sensiblemente en función del tamaño de empresa. Dado que las grandes empresas tienen ventajas de escala y de recursos, países como España, en los que las pequeñas y medianas empresas (pymes) representan una mayor proporción del total, presentan mayores dificultades para progresar en estas métricas.

A pesar de ello, nuestro país ocupa la décima posición europea en el informe DESI 2019, por encima de la media, tras haber sido el que más puestos ha avanzado desde 2014 (7). Presenta un mejor rendimiento en digitalización de las empresas (9º, referido a compartición de información electrónica, social media, big data y cloud computing) que en comercio electrónico (18º, lo que incluye pymes vendiendo online, su facturación en ecommerce y su porcentaje de ventas online transfronterizas).

DESI_digital_tech_integration_Spain

 

Con todo, España se sigue encontrando lejos de los líderes en el ámbito, aunque únicamente Reino Unido entre los grandes países europeos se sitúe por delante, y la distancia con alguno de ellos como Irlanda se ha ampliado. El descenso (relativo y absoluto) en uso de la nube y en el porcentaje de pymes que realizan ventas en línea son parcialmente responsables de ello.

La Comisión señala en su documento que España está comprometida con el avance de las nuevas tecnologías digitales y con la inversión estratégica en la digitalización de sus empresas, citando tanto involucración en programas europeos (e.g. EuroHPC, Asociación Europea de Blockchain, cooperación en Inteligencia Artificial, etc.) como programas y estrategias propias en Industria 4.0 y evaluación de la madurez digital.

Seguimos por debajo de la media en ventas online transfronterizas, acceso a servicios de Big Data y uso de servicios en la nube

En lo que respecta a los resultados de las distintas variables analizadas por el informe DESI, España destaca en intercambio electrónico de información, uso de redes sociales y de robots en industria y servicios. Nuestro país lidera la adopción de los mismos teniendo en cuenta todos los tamaños de empresas, aunque es un indicador que todavía no tiene reflejo en el ranking. Se sitúa por encima de la media pero lejos de los líderes en comercio electrónico y volumen de negocios asociado, y por debajo de la media en ventas online transfronterizas, acceso a servicios de Big Data, uso de servicios en la nube y uso de servicios de impresión 3D (que tampoco se refleja todavía en el índice).

Un rendimiento superior a la media en administración digital

Esta dimensión evalúa el grado de digitalización del sector público, prestando especial atención a aspectos relacionados con el Gobierno electrónico y la Salud digital.

Según el informe DESI 2019, Finlandia lidera la clasificación, con España en una destacada cuarta posición, tras Estonia y los Países Bajos. No sólo ha sido capaz de mantenerse entre los principales países europeos en la materia desde 2014, sino que ha conseguido acortar distancia con el líder del 11,7% en 2014 al 1,9% actual.

DESI_public_services_Spain

 

El rendimiento de España es superior al de la media de la UE en todos los ámbitos, destacando especialmente datos abiertos (segunda posición, por detrás de Irlanda), servicios de sanidad electrónica (quinta, con mención especial a iniciativas regionales en Cataluña y Andalucía) e intercambio de datos médicos (sexta posición). Aunque a nivel comparativo los resultados siguen siendo buenos, se registra un leve descenso en la disponibilidad online y transfronteriza de servicios públicos básicos para empresas, que habrá que vigilar, ya que en estos ámbitos la brecha entre los países líderes y el resto tiende a ampliarse.

La Comisión señala el elevado nivel de interacción entre las autoridades públicas y los ciudadanos que podemos observar en nuestro país. Esto ha mejorado gracias a la aplicación de su estrategia de administración digital. También menciona el desarrollo de la nueva estrategia global para introducir la innovación y la digitalización en la economía y sociedad (Estrategia Nación Emprendedora), así como los esfuerzos en sectores económicos específicos (Turismo, Comercio minorista, etc.).

Cinco variables; un análisis global 

Así pues, al repasar los resultados del informe DESI 2019 hay un factor muy a tener en cuenta: la Comisión Europea no da la misma importancia a todos los indicadores. Por el contrario, la nota obtenida por cada país en el capital humano y la conectividad será más determinante en su posición global que la conseguida en uso o servicios públicos digitales, al considerarlos elementos críticos y la base sobre la que realmente se erige la economía y sociedad digital.

Pero ¿qué sucede si realizamos un análisis de todas las variables analizadas en bruto, desprovistas de pesos y agregaciones? Que podemos saber cómo de parecidos son los distintos países en base a ellas y obtenemos gráficos como este: 

DESI_Spain_comparison_EU

En esta figura se puede observar cómo España se encuentra entre el bloque de países más digitalizados y el bloque intermedio, con resultados relativamente similares a los de Suecia o Alemania, pero todavía con diferencias notables con algunos de los países anteriormente identificados como líderes (Dinamarca, Países Bajos, Finlandia o incluso Reino Unido). La asignación de pesos por parte del DESI no parece tener por tanto un impacto significativo en el diagnóstico global, presentando la distribución de países bastantes similitudes con los resultados globales del DESI.

Cuestión de matices

A pesar de la introducción de 13 nuevos indicadores este año, la selección de variables y métricas por parte del informe DESI 2019 se antoja en cualquier caso algo escasa.

Se echa de menos un análisis algo más granular que permita evaluar el efecto de algunos factores que parecen tener un impacto significativo en los niveles de adopción, uso y madurez digital. Es el caso de la edad de la población en su vector de capacitación y uso de servicios, o el tamaño de empresa en el de integración de tecnología, ya que las medidas a adoptar en unos u otros países para avanzar en el ámbito digital estarán fuertemente condicionadas por ellos.

Otros aspectos como la financiación de dicha innovación digital, el entorno institucional, el mercado digital más allá del comercio electrónico, o una mayor profundidad en el análisis del talento digital (producción, atracción y retención) ayudarían a entender de una forma más precisa la coyuntura y perspectivas de los distintos países de la Unión Europa.

También se echa de menos una mirada comparativa fuera del ámbito de la Unión Europea, algo que la Comisión intenta mitigar con su versión internacional del DESI, pero cuya actualización todavía no está disponible. Las ediciones previas (International Digital Economy and Society Index, 2018), que incorporaban a la comparativa 17 países adicionales de fuera de la UE, mostraban cómo los líderes europeos presentaban un desempeño igual o superior al de los líderes a nivel global (Corea del Sur, Japón, Estados Unidos), pero del mismo modo evidenciaban la brecha existente entre la media europea y el bloque de cabeza. 

Un Plan Estratégico para la Digitalización de España 

Para lo que sí nos sirve el informe DESI es para comprender comprender cuáles son los siguientes pasos que nuestro país necesita dar para aprovechar al máximo el potencial de la digitalización. Nos ofrece países de referencia y experiencias de éxito que evidencian la necesaria puesta en marcha de un plan estratégico ambicioso que ayude a cerrar las claras brechas existentes, especialmente en materia de cualificación digital de su capital humano, incremento de las competencias e innovación digitales por parte de las empresas (en particular de las pequeñas y medianas empresas) y el fomento de una mayor adopción y uso de servicios online por parte de determinados colectivos en riesgo de exclusión digital.

No apostar por la digitalización tendría un coste muy alto para la economía y bienestar de la población

Si bien es cierto que, en los últimos años, se han diseñado planes gubernamentales con programas para promover las competencias y el talento, propuestas de inversión en tecnología e infraestructuras y estrategias en ámbitos como la inteligencia artificial, estos esfuerzos han probado ser insuficientes. De ahí la necesidad de revisar todas y cada una de esas iniciativas con una mirada crítica y desarrollar nuevas propuestas que pongan el foco por fin en las variables críticas de la digitalización. 

El riesgo de no actuar convenientemente para situar a España en el bloque de cabeza es alto en un contexto de acelerado avance digital. El coste de oportunidad en términos de crecimiento económico, bienestar y creación de empleo puede ser muy elevado a largo plazo.


[Cabe destacar que, por la naturaleza de los datos con los que trabaja y lo dinámico del sector digital, la Comisión introduce cambios en cada edición de este informe tanto en la metodología como en las variables utilizadas, con el objetivo de reflejar los últimos avances tecnológicos y de mostrar una imagen más fiel de la realidad digital. Esto implica que se recalculan los resultados para todos los países con carácter retroactivo, existiendo a veces diferencias en algunos ámbitos con respecto a las clasificaciones de años pasados.]

Informe DESI 2019 (1/2): España aprueba en conectividad pero continúa rezagada en capital humano

  • La última edición de DESI confirma que España consolida su proceso de digitalización, pero no consigue cerrar la brecha con los países líderes en el ámbito
  • En esta primera parte, analizamos los resultados en infraestructuras y en competencias digitales básicas y avanzadas de su población

Un año más, la Comisión Europea publica los resultados de su Índice de la Economía y Sociedad Digitales (DESI); un informe a través del que, desde 2014, el ejecutivo europeo trata de evaluar tanto la evolución individual como colectiva de las diferentes economías europeas en ámbitos relacionados con la conectividad, el capital humano, el uso de internet por parte de la población, la integración efectiva de tecnología por parte de las empresas, y la disponibilidad y uso de servicios públicos digitales. De este modo, el documento se convierte en una referencia clave a la hora de marcar las áreas de trabajo prioritarias para las economías y gobiernos nacionales.

La edición que la Comisión Europea acaba de publicar, la sexta de la serie, confirma el avance del conjunto de la Unión Europea (UE) en este sentido. Pero ¿y España?, ¿en qué punto exacto se encuentra y cómo ha evolucionado en los últimos años? De una muestra total de 28 estados miembro, nuestro país se mantiene en el undécimo lugar en materia de digitalización, por encima de la media europea, pero todavía lejos de los países líderes en el ámbito, esto es: las economías nórdicas, con Finlandia, Suecia, Países Bajos y Dinamarca presentando los mejores resultados.

En clave positiva, España se sitúa por delante de Alemania (12º), Francia (15º) o Italia (24º) y solo por detrás de Reino Unido. Y es que nuestro país ha tenido un comportamiento positivo cada año desde 2014, avanzando dos posiciones desde entonces. Con un incremento significativo de su valoración (+38,6%), el nuestro es el quinto país que más ha mejorado su resultado en términos absolutos, por detrás de Irlanda, Lituania, Letonia y Chipre.

DESI_evolution_Spain

Fuente: Elaboración propia, basado en datos de la Comisión Europea (DESI 2019)

No obstante, al ser DESI un indicador sintético, merece la pena no quedarse en un primer análisis superficial y analizar en profundidad los distintos ámbitos recogidos por el estudio, entre los que existen diferencias notables en el caso de España. Pese a este resultado a priori positivo es también fundamental no restringir el análisis a la evolución reciente, ya que por la naturaleza de muchos indicadores (y la ausencia de datos actualizados para algunos de ellos, con lo que la Comisión sigue usando en algunos casos los del año precedente) las evoluciones no son siempre evidentes año a año. A lo largo de esta serie de artículos, repasaremos en detalle cada uno de esos indicadores.

España, líder en despliegue y calidad de sus infraestructuras

La dimensión de Conectividad de DESI evalúa tanto la demanda como la oferta de banda ancha, fija y móvil, poniendo énfasis tanto en el nivel de despliegue como en la calidad de las infraestructuras. La Comisión entiende que la disponibilidad de servicios habilitadores es una condición necesaria para la competitividad de las economías.

En este ámbito, España presenta unos resultados positivos, tanto en lo que respecta a su posición en el último año, novena, por delante del resto de grandes economías europeas (Reino Unido, Alemania, Francia e Italia), como especialmente en lo que respecta a su evolución. Estos resultados están en línea con los que ofrecen otras fuentes internacionales como la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU, 2017), que ya describían el mercado de telecomunicaciones español como maduro, innovador y bien desarrollado, con altas tasas de penetración y fuerte foco en el despliegue de redes de alta velocidad.

España es el segundo país de la UE28, tras Italia, que más mejora su puntuación en conectividad entre 2014 y 2019 en términos absolutos, lo que la lleva a ascender desde la posición 17ª que ocupaba en la primera edición del informe a su posición actual y, en este caso, acortando la distancia con las economías líderes, encabezadas por Dinamarca, Luxemburgo y los Países Bajos.

Graph_Spanish_evolution_connectivity

Despliegue de infraestructuras

Los buenos resultados de España se explican gracias a la disponibilidad y uso de la banda ancha ultrarrápida y a la preparación para la red 5G. Duplica las medias europeas y el motivo no es otro que las fuertes inversiones realizadas los últimos años por los operadores de telecomunicaciones en un marco regulatorio que ha fomentado el despliegue eficiente. Esto, respaldado por una ambiciosa estrategia nacional, como señala la propia Comisión en su informe. España además lidera el despliegue de fibra óptica, que todavía no tiene un impacto significativo en el ranking, pero que, combinado con la apuesta por el 5G y los proyectos piloto en marcha, lo acabará teniendo en ediciones futuras de este informe.

Las fuertes inversiones del sector y el marco regulatorio favorable explican la buena posición de España en infraestructuras

Un último aspecto que mide DESI dentro de este apartado tiene que ver con los precios de este tipo de servicios. Las comparativas de precios existentes en la actualidad penalizan en exceso la situación en España. Esto se debe, en parte, a un sesgo metodológico, ya que no se tiene en cuenta el peso de los servicios empaquetados (que suponen un 97% de los casos en España, según la CNMC, y tienden a incorporar mejoras notables en cuanto a servicios y velocidades sobre los que se toman como referencia para los precios) y porque no se utilizan los datos actualizados de ofertas existentes. Aunque la Comisión sí incluye entre sus datos menciones al respecto, que muestran cómo España lidera, con Luxemburgo y Francia, la adopción de servicios empaquetados en un contexto en el que esta no supera el 20% en 16 países europeos, no parece luego tenerlo en cuenta como algo positivo en el propio indicador.

Aumenta la brecha entre los líderes y los países mediterráneos en talento digital

Las competencias digitales de la ciudadanía son claves para la construcción de una economía digital. En esta segunda dimensión, la Comisión reconoce su importancia y mide las capacidades de cada país de aprovechar el potencial que el mundo digital ofrece.

La posición de nuestro país a este respecto es, cuanto menos, preocupante, tanto por seguir situada por detrás de la media europea (17 de 28), como por su mal comportamiento desde 2016. Se coloca así por detrás de las economías europeas más dinámicas y de las grandes economías del continente, salvo Italia. Lejos de reducirse, la distancia con respecto a los países líderes en este indicador (Finlandia, Suecia, Luxemburgo y Estonia) y a la media europea se ha incrementado en estos años. Solo seis países han tenido una evolución desde 2014 peor que la Española.Una de cal y otra de arena. Si bien España se sitúa en una posición de referencia en materia de infraestructuras, parece que todavía le queda mucho por aprender y hacer en alfabetización digital y gestión del talento.

DESI_digital_skills_spain

Entrando al detalle, los niveles de competencias digitales básicas y avanzadas de los españoles son inferiores a la media de la UE, y los especialistas TIC tienen un menor peso en el mercado laboral, una combinación que puede limitar el crecimiento económico y la capacidad de innovación de las empresas.

Competencias digitales

En el último año del que la Comisión dispone de datos, un 43% de la población de la EU presentaba un nivel insuficiente de capacidades digitales, lo que supone un elevado riesgo de exclusión y de empleabilidad en un contexto de rápida digitalización. La situación en España es peor, ascendiendo la cifra al 45%, muy lejos del 15% de Luxemburgo o del entorno del 30% de Reino Unido o Alemania.

Si bien se han puesto en marcha programas de educación y formación en competencias digitales a todos los niveles, los esfuerzos realizados hasta la fecha no se ven todavía reflejados en las variables analizadas por el DESI, por lo que no estaría mal fijarse en las iniciativas puestas en marcha por los países líderes, tanto en el fomento de la alfabetización digital y la adaptación de desarrollos curriculares como en la promoción de la formación continua.

Profesionales digitales

Con respecto al mercado laboral, el número de profesionales TIC empleados en la Unión Europea alcanzó los 8,4 millones en 2017, existiendo todavía un gran potencial de crecimiento por explotar. En 2018, 1 de cada 5 empresas contaba en su plantilla con especialistas TIC. Ese mismo año, 1 de cada 10 empresas contrató o intentó contratar dichos especialistas; de ellas, el 53% reportaron dificultades para cubrir dichas vacantes TIC.

A pesar de la creciente demanda en el mercado laboral, la oferta de especialistas en disciplinas TIC en España sigue estando por debajo de la media europea. En España, estos expertos representan un 2,9% del total de empleados en nuestro país, frente a la media del 3,7% en Europa, lejos del 6,8% que alcanza Finlandia, con una brecha de género más marcada. A pesar de ello, España sigue siendo el país de la OCDE en el que menos empresas manifiestan tener problemas para encontrar especialistas TIC, entre aquellas empresas que los buscan de forma activa.

La mala puntuación en competencias digitales y especialistas TIC limita el crecimiento y la capacidad de innovación de la economía española

Por el contrario, España, con un 3,9%, se encuentra por encima de la media comunitaria en cuanto a titulados en TIC sobre el total de graduados, pero presenta un descenso frente a años precedentes, y se encuentra en cualquier caso lejos de los líderes europeos (Finlandia o Irlanda, con tasas superiores al 7%).

A pesar de lo comentado en cuanto a la brecha de género, y aunque no forma parte del DESI, España se sitúa razonablemente bien en el indicador paralelo de la Comisión Europea Women in Digital Index. Ocupa la novena posición, con un resultado por encima de la media, por detrás únicamente de los países nórdicos, Reino Unido y Francia. Atendiendo a sus subíndices, España obtiene sus mejores resultados en uso de internet (posición 8) y especialistas TIC y empleo (puesto 10), ya que al considerar algunas variables adicionales, como la ausencia de brecha salarial en el sector ligada al género, se compensan algunas de las variables que penalizan en el DESI.

Así pues, los resultados de España en el informe DESI proporcionan un diagnóstico clave a la hora de definir las líneas en las que nuestro país debe seguir trabajando. Es un hecho que el futuro del crecimiento económico de España pasa por la innovación y la digitalización. En el próximo capítulo, analizaremos la posición de España en relación con el uso de los servicios de internet y el grado de digitalización de las empresas.


[Cabe destacar que, por la naturaleza de los datos con los que trabaja y lo dinámico del sector digital, la Comisión introduce cambios en cada edición de este informe tanto en la metodología como en las variables utilizadas, con el objetivo de reflejar los últimos avances tecnológicos y de mostrar una imagen más fiel de la realidad digital. Esto implica que se recalculan los resultados para todos los países con carácter retroactivo, existiendo a veces diferencias en algunos ámbitos con respecto a las clasificaciones de años pasados.]

LA BÚSQUEDA DEL INGENIO Y SU EMPLEABILIDAD

  • El 43% de las empresas prefieren profesionales con entre 5 y 10 años de experiencia
  • El empleo en tecnología creció un 7% desde 2016 hasta 2017
  • El 48% de las empresas optan por mujeres especialistas en TIC

Desde el principio de la historia, el ser humano ha experimentado la necesidad de construir objetos que facilitaran su trabajo y mejoraran su vida. El talento acumulado durante siglos se traduce hoy en Inteligencia Artificial, vehículos autónomos y asistentes virtuales. El momento histórico actual es la universalización de Internet que posibilita, e incluso exige, la transnacionalización de la Economía.

En esta renovación, el potencial reside en las competencias tecnológicas de la población y en la capacidad del sistema para adaptarse a la digitalización y ser competente en el mercado global y local.

El tándem entre tecnología y economía emplea a 17 millones de personas de forma directa y 15 millones de forma indirecta (GSMA, 2017). Sin embargo, también se han destruido trabajos tradicionales en los que las personas han sido sustituidas por máquinas. Son innegables los efectos globales de la informática y para poderlos aprovechar de manera positiva hay que concentrarse en dos áreas: en los profesionales digitales y en la producción y atracción de talento. Si bien en el pasado el ingenio se presentaba ante las empresas, ahora son las compañías quienes deben generar, atraer y retener profesionales del entorno tecnológico.

La conversación actual aborda la relación entre la calidad de escuelas TIC y la empleabilidad de los jóvenes en el mercado laboral, es decir, su formación como trabajadores con habilidades digitales. Estos son los cimientos con los que cuenta un país para aprovechar el potencial económico de la globalización.

Talento y empleo

Talento y empleo

Diversos informes de la OCDE, de la Oficina Europea de Estadística (Eurostat) y del Fondo Económico Mundial (WEF) desglosan estas dos categorías para analizar en detalle cómo se conectan y cómo se pueden mejorar estas bases.

Generación de empleo tecnológico es España, hacia la especialización

En primer lugar, es necesario examinar el mercado laboral digital en sus dos vertientes. Por un lado, el empleo en el sector de las tecnologías de información y comunicación y, por otro, el empleo en actividades que requieren el uso de estas competencias, con independencia de la actividad principal de la empresa. Incluidos en este último nivel se encuentran trabajos como el de los desarrolladores, los especialistas en TIC, las especialistas mujeres en TIC, los recursos humanos dedicados a ciencia y tecnología (HRST) y los investigadores de estas tecnologías.

Para obtener una visión general de la magnitud del sector tecnológico en España, el Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y la Sociedad de Información (ONTSI) estimó que en 2017 había 23.427 empresas en este ámbito. Estas ocupaban a 367.906 personas en actividades de fabricación TIC y servicios digitales como el comercio electrónico o las actividades de las telecos. En la actualidad existen 2.847.735 empresas registradas en la Seguridad Social en España, según las cifras del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad de enero de 2018.

En comparación al resto de países que se han contemplado en los informes mencionados, España no está tan bien posicionada de manera general en cuanto a generación de empleo en el sector específico de las TIC. Sin embargo, cuando se trata de trabajos especializados en TIC, con independencia del sector en el que actúe la empresa, España destaca con respecto a los líderes digitales europeos y mundiales.

Esto se evidencia en los informes de la OCDE de 2014 y 2016 que reflejan que la economía española se encuentra en el puesto número 13 sobre 30 en relación a la empleabilidad de mujeres especialistas en el mundo digital y en el octavo sobre 19 en número de especialistas desarrolladores. En este sentido, y aunque la brecha de género siga siendo amplia, el Instituto Nacional de Estadística (INE) junto con el ONTSI mostraban en su informe ‘Indicadores de la Sociedad de la Información por género’ de marzo de este año que, cuando se trata de buscar trabajo, las mujeres están más digitalizadas. A pesar de que la diferencia es pequeña, el 23,4% de las mujeres usan Internet para buscar empleo mientras que para los hombres este porcentaje es del 22,4%.

Especialistas TIV vs. mujeres especialistas TIC

Especialistas TIV vs. mujeres especialistas TIC

Producir, atraer y retener capital humano

Además de la creación de empleo en España, la segunda condición a la que se refieren los informes de la OCDE y el WEF para lograr un sistema económico digital competente es la capacidad para producir y atraer talento.
Hay que pensar de dónde vienen dichos profesionales, si se forman dentro de España o si esta se nutre de personas de otros países. Aquí, los indicadores más importantes son el número de graduados en TIC y la capacidad de atraer el potencial extranjero en relación a la población inmigrante.

La preparación para atraer talento en España no es tan alta como la experiencia que tiene para producirlo. Dentro del territorio español el 13% de la población es extranjera, hasta 6,1 millones de personas, pero pocas de ellas están empleadas en puestos relacionados con las tecnologías. En función a estas cifras, el WEF determina que España no es tan competente como otros líderes europeos y mundiales (Suecia, Singapur o Estados Unidos, entre otros) para ocupar a extranjeros en las TIC. Sin embargo, el potencial de otros países en este ámbito favorece a la población española a trabajar en otros países y esta fuga de profesionales ralentiza el avance de la sociedad digital en España.

Graduados TIC en España vs. Capacidad de atraer talento extranjero

Graduados TIC en España vs. Capacidad de atraer talento extranjero

Aunque el potencial de atracción no sea tan grande como el de otros países, España necesita profesionales especializados. Según un informe del principal portal de empleo de tecnología (TICJob), los puestos más demandados en la actualidad por las empresas son el de programador, el de analista de programador y el de consultor, como indicaban los informes de empleabilidad.

La Comisión Europea prevé la creación de entre 750.000 y 900.000 puestos de trabajo relacionados con la tecnología sin cubrir en 2020, de los cuales 85.000 estarán en España. Para fomentar la llegada de profesionales, la Comisión Europea ha puesto en marcha la iniciativa “Horizon2020” para financiar el sector de investigación en Ciencia e Innovación (HRCT). Desde hace 30 años se han invertido más de 200.000 millones de euros en este campo y se planea una nueva inversión de 30 millones gracias a este programa, financiado en parte por el Consejo Europeo de Investigación.

Es necesario fomentar la educación en ciencia y tecnología, no solo en niveles superiores, sino también a lo largo de todo el proceso educativo. Contar con recursos humanos con destrezas digitales es uno de los grandes retos para la economía del siglo XXI. Esto, en sintonía con la mejora de visibilidad de los programas ya existentes de atracción de talento, es una de las bases de la economía digital en la actualidad.

 

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